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Hay vida bajo mi asiento

Viajaba en Subterraneo colectivo de mi Ciudad: STCM

Era temprano, en la mañana una de esas raras y horribles veces en las que debo ir a trabajar temprano. Desde que salia de casa deseaba que llegára tarde mi jefa para dormir un poco mas -sentada en mi sillita blanca de rueditas negras y cojin pa q no me duelan las nachas de tanto estar sedentarismo oficinesco- y que en el vagón al menos un asiento se desocupara pronto a mi lado para poder dormir comodamente mientras llegaba a estacion Sevilla.

- ahhhhhh -bostezo

Despues de las tediosas escaleras q preseden a la puerta de mi casa para salir de mi edificio, el largo camino de mi edificio al estacionamiento -confuso cuando aun salgo zombie por no dormir lo suficiente la noche anterior-, los 80 metros del estacionamiento al metro -pasando por la iglesita de la candelaria donde a sus costados duermen indigentes en cajas de carton-, sacar mi tarjeta electronica STCM -en vez de boletos q siempre perdía- y esperar por un buen rato el tren que me llevara al inicio de mi martirio laboral; entro al vagón de las indiferencias.

No se porque cargaba un libro en mano si era seguro que no iba a leer: dormiria aunque fuese de pie -no ha sido impedimento otras ocasiones-, pero el caso es que recién entrando con todo y gente de pie en el interior del vagón: visualice asiento vacio frente de mi, junto a la ventana derecha, con una viejita al lado q da hacia la gente y un señor en el asiento individual (aunq.. de nada sirve q los asientos esten pegados, creo q siempre terminan siendo individuales... me da material para otra historia).

"zácateas", que me avalancho hacia él

-no me lo vayan a ganar- pensé- tanta gente de pié y este vacío, seguro es para mi

No niego la gran extrañeza que me causo tal esena, pero igual m lance ansiosa de pegar el ojo.

-compermiso Señora -dije con respeto a quien pudo haber sido mi abuelita.

La señora se movió poco y con desagrado miraba hacia el piso.

-Un bulto? - pesnsé yo. Que es eso? ropa? un costal?....

Era una pesona... no se notaba el tamaño pero era una persona debajo del asiento. Me quedé pasmada mas de unos cuantos minutos. No lo podia creer, mi respiracion disminuyó, m dio frio, tristeza, ganas de llorar, coraje, hambre...

Me daba harto miedo que estuviera muerto... nunca he visto un muerto y me horrorizaba pensar que podria ser el primero. En el metro no, por favor!

Lo miraba cauteloza, tratando de responder al mas minimo movimiento de su torso como signo de respiracion. durante todo ese tiempo q se detuvo mi espacio parecia notar q tambien se detenia el de los demas: todos mirando inmoviles -inmoviles como su cabezas y sus corazones-, pero no, despues entendi q solo estaba inmovil mi mundo y ellos terminaban siendo solo eso, parte de mi mundo, de su entorno, mas no por eso debia de detenerse el suyo tambien.

No supe que hacer, solo me quede así, ahí, mirando y me senti muy triste y envidiosamente afortunada. De pronto, se movio, se movio porq el de asiento individual lo desperto, lo jaloneaba para hacerlo reincorporarse en si mismo, será q lo molestaba su presencia? nuestra horrible discapacidad?

El "bulto humano" no respondia, tardo en hacerlo, necesito varios jalones leves, fuertes, regulares y cansado repetidos para despertar. Cuando lo hizo, cuando logro simplemente habrir los ojos -sin despertar en realidad-, se levanto bajo influencia externa de voces y manos q tristemente con asco lo jalaban, y se sento despues de un largo rato sentarse en el asiento bajo del cual dormía.

Era un niño (triste tan triste), un niño, unos 8 o 9 años cuando mucho 12, sucio, muy sucio, ropa vieja, gastada, no traia nada en las manos, ni en los hombros, no traia mochila, bolsa de cemento, estopa seca hasta las ultimas fibras.... nada...

No sabia donde estaba, que hacia ahi, seguramente leve idea de como llego, seguro no olvida de donde viene y es eso mismo lo que lo mantiene ahi. Y se que lo mantiene porque pudiendo dormir en el asiento... regresó minutos despues al piso del cual lo levantaron, rgreso a dormir ahi; qizas por eso o talvez por la pena y la bajeza de como todos lo miraban.

Una vez más, ahora otro que se adjudico la "valentía" del primero: lo desperto. La imagen se repitio y el niño prefirio salirse del vagon.

Era bajito, muy bajito, unos 120cm y parecia regordete, aunqe para su estado creo q mas bien era mucha ropa la ropa q traia encima, lo cual m dio gusto por pensar que pasaria menos frio al dormir en las calles de esta "Nuestra Ciudad". Estaba desconcertado, no sabia donde ni porq, se veia triste muy triste, y creo q se sentia tann solo. Fue curioso pero al ver s rostro desde la ventana del interior del vagon lei en su mirada -aun inocente- una llamada de auxilio como de:

-Mamá! por favor ver por mi, me siento solo. Sólo pido un abrazo más.

leia en su rostro ganas de llorar, pero seguia perdido.

....

Desaparecio, mi vagon avanzó y cuando desperte de aquel estado en coma en el que me encotraba, me di cuenta q era mi estacion. Me perdi en el tiempo viendo sus ojos trsites, tan tristes.

Y pensé en él. Todo el día pensé en él.

Hoy, sentada frente a mi lap recordando aquel instante para transcribirlo, llore, sin lagrimas por fuera q escurrieran en mis mejillas pero con harta sal dentro de mí. Que triste era su mirada.

Llegando a casa, por la noche despues de trabajar, abracé a mi madre y desie que sintiera el su calor.

Buena suerte pequeño, ojala salga mejor.


... aunq trsitemente creo que no

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