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Entradas

::: Pasajero

Siento de nuevo los efecto de la abstinencia, ese vacío continuo que inicia en la boca del estómago y se extiende hasta debajo del ombligo. Volvió la taquicardia sincronizada con mi respiración. Las extremidades temblorosas y la mente suicida. Pero calma, que es temporal, lo sabemos bien. Indeseable... sí, pero pasajera, estaremos bien.   

::: Ama

... Ese día estabas vestido de amarillo, con esa gabardina parecías un canario brincolin. Recuerdo que fue muy divertido verte llegar, te marqué porque yo ya te había visto caminar hacia el encuentro, pero tu no sabías exactamente dónde estaba yo, así que te di un par de instrucciones antes y te dije a la distancia que bailaras mientras caminabas para verificar si eras tú quien venía. Sinceramente creí que no lo harías, pero me sorprendiste bailando en plena plaza capital entre la gente zombie. Desde donde estaba lograba ver tu sonrisa enorme y perfecta, siempre me enamoraron tus dientes ordenados en fila enmarcados por tus labios que aún recuerdo entre los míos. Yo estaba esperándote en la cafetería esa de la esquina, hacía frío y ya era de noche, pero yo no sentía más que un calor nervioso y constante, tenía años que no sentía eso que llaman “mariposas en la panza”. Pero esa noche no dejaban de hacer toda una revolución dentro mío como si quisieran salir haciendo fiesta. Vaya que...

::: Cocoro

 Y entonces, me bebí mis lágrimas, amargas y espesas.  Y limpiaron mi cuerpo de lo que me enfermaba, de lo que dolía. Y llegó esa ligereza que se siente cuando sueltas las costales.  Y el dolor se fue, y regresó la paz. Ahora camino con el estuche vacío, para volverlo a llenar con amor en el camino. Sin garantías de no levantar la maleza durante el recorrido. Maleza que se pega en lo profundo, cuyas raíces lastiman al andar y que ciegan ante ante la negación de escuchar lo que me dicta el espíritu.  Pero ahora entiendo que debo estar atenta a esa voz: la de mi alma cuando se lastima, la de mi alma pidiendo sanar, la  de la purga necesaria para vaciar de nuevo este saco de piel que la contiene.  Y entonces con amor y con cuidado, pondré a remojar de nuevo la carnita fresca de mi madre milagrosa.  Y pondré a calentar su agüita purificadora de sanación.  Y volveré a beberla con entrega y devoción, con confianza de que con su corriente de río bravo, l...

::: Nebulosas cosmicidades

Hace tan solo 11 semanas, sin saberlo estábamos creando nuestro propio bigbang. Un bigbang que se quedó en no más que polvo estelar diluido, si acaso una nebulosa. Cinco semanas después, un eclipse oscureció la tarde y solo dejaba ver luz al horizonte; encima nuestro, un anillo místico reluciente recordándome que todos somos astros infinitos. Siete semanas después, el silencio invadió mi universo, se formó un agujero negro que todo lo absorbió, se lo tragó todo y no dejó nada a su alcance, el silencio impacible del vacío. Nueve semanas después, una nueva vuelta al sol calentaba mi planeta y alimentaba hogueras para una nueva historia. Doce semanas después, la atmósfera de este planeta se invadió de nitrógeno y las lluvias se volvieron peligrosamente ácidas, sus seres empezaron a tener dificultad de respirar y agonizaban las especies. Es momento de que el ciclo cósmico continúe. Nota al pie de página: algunas nebulosas provienen del gas y del polvo expulsado por la explosión de una estr...

::: Toda

 Esas montañas me recuerdan a ti, esas curvas que al mirarlas solo pienso en recorrerlas de inicio a fin, que importa si me lleva un par de horas o toda una vida recorrerlas, conocerlas, sufrirlas o dominarlas. Esas noches me recuerdan a ti, oscuras como tú negra cabellera, profundas como tú mirada penetrante, brillantes como tu piel con la luz de la luna, silenciosas como tú voz de respuestas a preguntas sobradas y eternas como el aroma de tu ser. Ese río me recuerda a ti, su corriente imposible como el intentar dominarte o pasiva como cuando pierdes el interés, su transparencia a través de la cual puedo mirar los peces y sus escondites es como tu hablar y sus palabras que no esconden tu sentir, sus aguas frescas como tu baile desnudo o ardientes como tus besos apasionados y caricias insaciables. Ese amanecer me recuerda a ti, a la calma que me das con tan solo un abrazo, el sol saliendo y su brillo inspirador son como tus palabras de aliento en los momentos más oscuros, como un ó...

::: Solo tu rastro

 Casi dos años desde tu desaparición.  Hemos estado ansiosamente preocupados. No avisaste, solo te fuiste, como de costumbre.  Sin notas, sin mensajes, sin señales de hacia dónde o por qué. Me da la impresión de que no has ido lejos, por momentos aún te escucho por la habitación, aún haces esos ruidos de roedor con las puntas de los pies. Creo que vienes de vez en cuando.  Te vas y así como te vas, de pronto vuelves de la nada. Y llegas así, con poesías y promesas de nuevos y cálidos vientos. ¿De dónde vienen esos vientos? ¿Acaso los secuestraste de alguno de los vientos del sur?   No sé por qué volviste, pero me da gusto tenerte de nuevo por aquí. Sé que no vienes para quedarte, sino simplemente a ver que todo esté bajo control. Igual me da gusto saberte de nuevo.  He dejado en la mesa galletas con chocolate, algo me decía que tu llegada sería hoy. También puse agua caliente en la tina y un jabón de violetas y azucenas, espero te sumerjas en el agua h...

::: Un acto de innecesaria y públicamente expuesta honestidad

De pronto me siento cansada e incluso molesta conmigo misma de no decir lo que pienso o lo que siento, de mi postergación y pasividad ante la toma de decisiones importantes que pueden no gustarme, no desear, pero muy probablemente sean necesarias para mí bienestar.  La incomodidad no es mi favorita, por eso prefiero la evasión; pero curiosamente evadiendo tengo como resultados situaciones incómodas para mí salud emocional; ironías también innecesarias.  ¿Por qué resulta tan confuso tener claridad sobre cuál camino es el mejor? Pensando en como responderme, recuerdo mi escena favorita de Alicia en el país de las maravillas:  - Solo quiero saber, ¿Que camino debo tomar? - Pues, depende... ¿a dónde quieras ir tú? - Eso no importa, si tú me dices... - Entonces no importa realmente, el camino que escojas... Buscar cualquier "explicación" a mi resistencia de decidir, será nada más que una excusa para evadir mi responsabilidad disfrazada de huellas de la infancia. Ya no estoy pa...

::: Breve coincidencia

Yo iba pasando por ahí, pasaría unos meses o semanas. Asomaba mi cabeza por el pasillo común de la vecindad aquella, pensando cómo distraer mi cabeza del diario caminar, de la mudanza, el desmadre de mi nueva habitación y los asuntos sin resolver del cachorro al que ahora debía cuidar también. Estaba por sacar la cajetilla, del bolsillo de mi desgastado pantalón desgastado azul, cuando escuché el tronar de los metales rozarse. Miré de lado hacia arriba, no mas de 45° y le ví. Flaca y escurrida, pálida como recién amanecida. Un camisón de un blanco amarillento como el de la tela vieja o mal lavada, -seguramente vive sola, de haber estado con su madre su camisón sería de un blanco reluciente- pensé. Ese camisón tenía detalles lindos de olanes con encaje que enmarcaban sus tetillas pellizcadas casi imperceptibles y mostraba el inicio de un cuello largo sosteniendo su cabeza no tan redonda pero colocha colocha. Su despeinado cabello reforzó la idea de estar recién levantada de la cama, eso...

:: Te extraña

.. . Mi cuerpo entero te extraña. No solo mi sexo. Por supuesto que mi sexo se hincha tan solo de pensarte, pero asumir que solo a él le hace falta tu tacto, sería toda una osadía. De hacerlo, seguramente mis ojos se rasgarían por haber ignorado cuánto añoran ver tu imagen completa, desnuda preferiblemente. Mis manos seguramente hormiguearían por la infamia de asumir que ellas no desean sentir tu piel morena erizada bajo su manto. Sin olvidar por supuesto a mis piernas serpentosas que sin esperar permiso alguno se entrelazan en tu cuerpo entero como si buscaran estrangularlo, pues mientras más te aprietan, más sangre llevan a donde ésta debe de estar... Silencio, demasiado silencio, pues mi boca y su voz han decidido no volverse a abrir ni hablar, si no es para besarte y susurrarte al oído groserías de amor. Definitivamente mi sexo te extraña, estoy segura que sabes a todo lo que me refiero con esa frase tan sencilla, pero reafirmar que solo mi sexo te extraña, sería en ...

::: Monólogo

. . Que si soy una romántica? Mil veces respondí: obvio que no!! Pensar en sueños rosas me daba comezón y la nariz fruncida era un acto reflejo inevitable. La pareja ideal? El hombre de mi vida? Un amor para siempre? Que tontería, eso sólo pasa en las novelas de la tele y eso es para mujeres pendejas sin cerebro, perdón pero yo si estudié. El amor para siempre no existe, la fidelidad entre dos es sólo un cliché, lo de ser «la mujer de alguien» es para mujeres sumisas y sin aspiraciones, yo soy mucho más que eso, yo no necesito de un hombre para vivir, no necesito que nadie me mantenga, a quién deber explicaciones o peor aún pedir permiso, alguien que se crea dueño de mi tiempo y de mi vida. No, yo soy una mujer libre y feliz, completamente independiente, con sueños que convierto en realidades y que me llevarán lejos por el mundo, seré un ejemplo de mujer exitosa y soberana, de grandes logros, auténtica, loca, apasionada y nuevamente libre y feliz. Es que, de verdad, piénsalo:...

:: Llueve demasiado

. . Es increíble cuanta lluvia está cayendo en éstos días, temo quedar sumergido por ahí, quizás rumbo a la casa después de un día duro de trabajo y estrés, quizás alcanzado por los ríos desbordados de la ciudad. Los ríos, vaya maravilla que son esos ríos, vaya ímpetu suyo de no querer desaparecer aún y cuando los hombres se han aferrado a encerrarlos en tuberías. Si he de quedar sumergido, ojalá sea por uno de esos atrevidos y necios ríos, al menos eso pienso cuando los charcos profundos de la lluvia alcanzan mis pies y los empapan. Hoy voy caminando, no quise manejar. Necesitaba despejar mi mente y olvidarme de la presión de está ciudad, suficiente tengo con tu recuerdo alucinante que no me suelta, como para atormentar más a mi mente con el tráfico por hoy. Decidí tomar la calle 9, esa que sale al parque central. La calle está sola, supongo que la gente le teme a la lluvia, a mojarse, a enfriarse y caer en resfriado, qué se yo. Para mi es el momento ideal, camino bajo la lluvi...

::: Massage

Se sentía realmente tensa, necesitaba relajarse. Buscó en la web bajo el tema de massage. La red (inteligente como solo ella), le sugirió los lugares de masajes y spa más cercanos a su ubicación. Como es usual en ella, para qué ir tan cerca, cuando puedo disfrutar del camino yendo un poco más allá. Tomó nota de la ubicación y salió al encuentro del lugar que se anunciaba con: masaje de relación, manos exquisitas y espléndida ambientación.  Llegó al lugar, música de sinfonías armonizaban la estancia. Una vez entrado en la habitación de masajes, s e preparó: retiró sus prendas como parte del ritual. Música de violines acompañaban el suceso. Ella llevaba un vestido ligero de algodón, escotado por delante y por detrás, sin mangas, dejando ver sus hombros blancos. Deslizó suavemente los tirantes por encima de sus hombros, y estos resbalaron sin impedimento alguno hasta caer detenidos en su cintura, sus caderas no lo dejaban continuar su camino al suelo. Con u...

Aprendiendo a colorear

Mi mamá me enseñó a dibujar. Ella me enseñó que la mejor forma de no salirme de la línea es marcando primero toda la orilla de manera gruesa y después rellenar del centro hacia afuera de la figura, el marco interno dibujado primero evitaría que me saliera del contorno original. También me enseñó a colorear con pollito de colores, tomaba un cúter o navaja de las de rasurar de mi papá y rallaba el grafito de los lápices de colores haciendo polvito con el que después con ayuda de su dedo, un papel o algodón, tallaría sobre el papel para colorear tan lindo que parecieran nubes esparcidas por la hoja. Me explicó que la mejor forma de dejar un dibujo lindo era coloreando siempre en la misma dirección. Si primero dibujaba de arriba hacia abajo y después de derecha a izquierda y después en círculos, mis dibujos siempre terminarían rayoneados como "de kinder" y ella sabía que yo podía hacerlo mejor.  Por si no fuese suficiente, me  enseñó también a difuminar mis colorea...

Anoche soñé contigo

Anoche soñé contigo, estabamos en casa. No recuerdo el color de la pared, el tipo de piso o los muebles que teníamos; lo que si recuerdo claramente es que llegabas de la calle con papá, yo estaba en casa. Cuando los vi entrar estaba tan sorprendida, verte entrar por esa puerta tan... normal, tan sana, tan feliz. Te dije emocionada: mamá, estás aqui!! Y volteaste a verme sonriendo y me dijiste: si, aquí estoy. - Pero...?? De verdad?? Puedo abrazarte?? - Ven Y me extendiste tus brazos, cortitos como tu, con tus manos pequeñitas. Veía tu amor saliendo en tu mirada como siempre que te acercabas a mi para abrazarme, feliz de hacerlo. Y cuando estabamos cerca te pregunté: - Pero, que pasó? - Ya estoy aquí, todo fue un mal sueño. Y me abrazaste. Yo no podía creerlo, cómo podía ser posible? Y todo lo que habíamos pasado? Todo eso? Seguro estoy soñando, pensé. Si es verdad que estoy soñan...

Semanario

Te lloré literalmente hasta cansarme, Te lloré literalmente hasta dolerme el alma, Te lloré literalmente hasta quedarme sin lágrimas, hasta quemarme la piel, hasta dolerme el cuerpo entero, hasta trabarse mi quijada, hasta que los ojos se cerraran de hinchazón, hasta  quedarme dormida, hasta que las palabras se agotaron, hasta acabarme el papel, hasta acabarme la pluma, hasta sentirme vacía, hasta no tener con que llorar. Te he llorado días enteros y te he visto por doquier. La casa, el auto, la calle, las personas, las frases, los lugares, las películas, los momentos, mi familia; todo me recuerda a ti. - Cuánto tiempo le lloraste a tu mamá? - Su partida siempre va a doler, solo que eventualmente dejarás de llorar cuando pienses en ella. Con el tiempo tus recuerdos dejarán de estar llenos de lágrimas y comenzarás a recordarla con felicidad. No tengo idea cuánto tiempo más te he de llorar, muy prob...

The sweet love between the moon and the deep blue sea

La Luna ha estado ahí por tantos años, tantos que ha perdido la cuenta muchas veces. A la distancia ha conseguido hacer algunos amigos, asteroides, estrellas, planetas. Uno en especial desde el inicio le llamó, uno de un color inigualable, de una fuerza imposible y un carácter tormentoso y suave a la vez. Conoce muchas de sus caras, las ha recorrido todas una y otra vez. La Luna lo mira, lo sueña, ha deseado repetidamente tocarle, sentirle recorrer cada cráter de su superficie, lo imagina penetrando hasta lo mas profundo de sus cavernas lunares, humedeciendo sus tierras, escurriendo como ríos por doquier. Sueña con amarle eternamente y un día poder ser poseída por sus aguas. El Mar, profundo como los ojos huecos e infinitos de Medusa, también sabe que la Luna está ahí: arriba, mirándole sin cansancio ni reclamo. Piensa que ella tiene el brillo mas hermoso que jamás ha visto. El Mar se esfuerza, se evapora bu...

Sin título

"Dios te bendiga" fue su despedida. Se debe avanzar y mirar atrás no es uno de los ingredientes de esa receta. Así que ni caracoles ni pelotas de béisbol. Esperando mi carta llegue aún sin la paloma mensajera, la firmo con tinta mecanografiada. No hay receta para la carta final. Gracias siempre por el amor, las risas, los abrazos, las películas, los viajes, los regaños, los desayunos a las 2 de la tarde los domingos, los regalos, las historias, los pelos de perro en las sábanas al dormir, los rompecabezas en 3D con bloques de plástico para volar en naves espaciales, los estrenos, los conciertos, las sonrisas, por dejarme llorar en una roca afuera de tu casa porque no me merecía dormir adentro, por dejarme vomitar tu auto, por reírte de mis chistes, por comerte los biscochos desinflados que te preparé, por dejarme el gusto por los comics, por jugar como dos niños a hacernos cosquillas, por complacerme, por cuidarme, por amarme. Gracias por regalarme pelis vintage de he...

::: síntesis

. . Le pedí un beso y entonces el se fue. Me contestó: Quizás yo no beso como tu quieres que bese. Entonces me pregunté: cuáles son las diferentes formas de besar? Con lengua, sin lengua, de piquito, en la boca, en la frente, en las manos, en los hombros...   Se me ocurrieron mil formas de besar, al final, ninguna de las imaginadas eran las formas en las que el me besaba, mucho menos las formas en las que esperaba que alguien (quien fuera, incluso el, me pudiesen besar). Entonces pensé las veces que yo hubiese negado un beso. La respuesta fue triste, no devastadora, conozco los momentos devastadores y no era uno de esos. Sin embargo, me di un momento de abstracción, uno de esos en los que sales de la escena y ves todo como si no estuvieras ahí, o peor aún, uno de esos en los que estás pero nadie nota que, al menos momentáneamente, has desaparecido. Y entonces me di cuenta que en efecto si estaba o no, no había diferencia. Es justo entonces cuando uno se pregunta: cuál es...