Ir al contenido principal

::: Cocoro

 Y entonces, me bebí mis lágrimas, amargas y espesas.

 Y limpiaron mi cuerpo de lo que me enfermaba, de lo que dolía.

Y llegó esa ligereza que se siente cuando sueltas las costales. 

Y el dolor se fue, y regresó la paz.


Ahora camino con el estuche vacío, para volverlo a llenar con amor en el camino. Sin garantías de no levantar la maleza durante el recorrido. Maleza que se pega en lo profundo, cuyas raíces lastiman al andar y que ciegan ante ante la negación de escuchar lo que me dicta el espíritu. 


Pero ahora entiendo que debo estar atenta a esa voz: la de mi alma cuando se lastima, la de mi alma pidiendo sanar, la  de la purga necesaria para vaciar de nuevo este saco de piel que la contiene. 


Y entonces con amor y con cuidado, pondré a remojar de nuevo la carnita fresca de mi madre milagrosa. 

Y pondré a calentar su agüita purificadora de sanación. 

Y volveré a beberla con entrega y devoción, con confianza de que con su corriente de río bravo, llegará también de nuevo la paz y que recogerá la maleza recogida, dejando lista mi alma para continuar este bello viaje terrenal.


Ahó.

Comentarios

Entradas populares de este blog

::: Masoquismo

Para qué decimos la verdad, si cuando la decimos no nos creen? por eso terminamos mintiendo y creyendo que eso es lo mejor.... porque de cualquier manera la verdad termina siendo mentira y la mentira la verdad, ... al menos la que queremos escuchar. Aún cuando esa "verdad" no sea la que nos hace mas felices. (..)

::: xXxXxXxXx

Cosa más rara como me siento hoy Polipolar [me robo su termino esta vez] Será el fin de año? El inicio del siguiente? No puedo llamarle reflexión porque estaría mintiendo Tampoco introspección En realidad no estoy llegando a ninguna conclusion en concreto Solo es, que me veo reflejada y no veo nada o veo tantos reflejos divergentes Es el tiempo, es el viento Soy YO ..

Remordimientos

Era de noche y habia muchos mosquitos rondando su piel. ¿Será el calor que despide el cuerpo? Estaba harta de los zumbidos atropellantes, del cosquilleo que causa su revuelo, de la comezón insesante. Pasaban volando y estiraba la mano (distraida por las teclas de su lap) para atraparlos, nada de nada. Uno, dos, tres, cuatro..... Zaz!!! Por fin uno. Zuuuuuuuuummmmm, puff, cayó sobre el teclado. -Chale y aparte de todo se viene a embarrar sobre mi lap, cuando la cierre manchara mi pantalla... Pasa la mano para sacarlo del escenario y... Ups, no era un maldito mosquito, era una pobre y tímida polillita agonizando por ser víctima del maldito juego de la vida que la hizo parecerse (no tanto en realidad) a un molesto mosquito y ponerla justo frente a una desquiciada intolerante a los zumbidos y rascones. Yo pensé al saber de la historia: -Mátala, no la hagas rogarte que lo hagas, de cualquier manera ya la lastimaste suficiente como para no poder continuar. Ví en sus ojos esa culpa de saber s...