Ir al contenido principal

::: síntesis

.

.

Le pedí un beso y entonces el se fue.

Me contestó:
Quizás yo no beso como tu quieres que bese.


Entonces me pregunté: cuáles son las diferentes formas de besar?
Con lengua, sin lengua, de piquito, en la boca, en la frente, en las manos, en los hombros...
 

Se me ocurrieron mil formas de besar, al final, ninguna de las imaginadas eran las formas en las que el me besaba, mucho menos las formas en las que esperaba que alguien (quien fuera, incluso el, me pudiesen besar).

Entonces pensé las veces que yo hubiese negado un beso.
La respuesta fue triste, no devastadora, conozco los momentos devastadores y no era uno de esos. Sin embargo, me di un momento de abstracción, uno de esos en los que sales de la escena y ves todo como si no estuvieras ahí, o peor aún, uno de esos en los que estás pero nadie nota que, al menos momentáneamente, has desaparecido.


Y entonces me di cuenta que en efecto si estaba o no, no había diferencia.

Es justo entonces cuando uno se pregunta: cuál es la verdadera diferencia?
Pero no la diferencia entre estar y no estar, sino la diferencia de que a quien quieres besar no note la diferencia de tu ausencia.


.

Comentarios

Entradas populares de este blog

::: Masoquismo

Para qué decimos la verdad, si cuando la decimos no nos creen? por eso terminamos mintiendo y creyendo que eso es lo mejor.... porque de cualquier manera la verdad termina siendo mentira y la mentira la verdad, ... al menos la que queremos escuchar. Aún cuando esa "verdad" no sea la que nos hace mas felices. (..)

Aprendiendo a colorear

Mi mamá me enseñó a dibujar. Ella me enseñó que la mejor forma de no salirme de la línea es marcando primero toda la orilla de manera gruesa y después rellenar del centro hacia afuera de la figura, el marco interno dibujado primero evitaría que me saliera del contorno original. También me enseñó a colorear con pollito de colores, tomaba un cúter o navaja de las de rasurar de mi papá y rallaba el grafito de los lápices de colores haciendo polvito con el que después con ayuda de su dedo, un papel o algodón, tallaría sobre el papel para colorear tan lindo que parecieran nubes esparcidas por la hoja. Me explicó que la mejor forma de dejar un dibujo lindo era coloreando siempre en la misma dirección. Si primero dibujaba de arriba hacia abajo y después de derecha a izquierda y después en círculos, mis dibujos siempre terminarían rayoneados como "de kinder" y ella sabía que yo podía hacerlo mejor.  Por si no fuese suficiente, me  enseñó también a difuminar mis colorea...