Ir al contenido principal

::: Clasificados



.
.

Periódico: La palabra al medio día.
Sección: Clasificados.

“Chica sencilla busca acompañante”
 
Requisitos:

Gusto por coger preferentemente diario, que no tema por los lugares públicos o exuberantes, que disfrute de un mañanero adormilado, una escapada a la hora de la comida, una cena corporal con helado de vainilla, frutas y jarabes dulces además de saber disfrutar de un despertar abrupto por las madrugadas.

Que sepa cuando portarse como un animal con su hembra, sin que ello la convierta en una hembra más de su manada y mucho menos el que la trate como a un animal.
 
Que le guste la idea de que lo reciban en vestuarios adecuados para cocinar, lavar, planchar: de esas que tienen prendas cortas y con orillas de tul. Vestimentas que le dejen ver a simple vista y de manera sencilla que la chica está haciendo correctamente su trabajo.

Chico que sepa cuando comportarse como todo un caballero y que no le llame puta a su mujer.
 
Que suavemente y con delicadeza bese constantemente la boca de su acompañante, que muerda suavemente el labio inferior y juegue a arrancarlo sutilmente, que guste de meter la lengua y jugar con la de su pareja, que bese no solo la boca, que le coma el cuello y las orejas, que recorra completa su espalda con labios, lengua y saliva, que mordisquee sus hombros y pezones, que le deje pequeñas marcas en los bordes cóncavos e inferiores de sus senos, que olfatee sus entrepiernas y coma sus ingles como quien lame con paciencia un helado en veranos marinos, que succione su sexo y beba de él como vino amargo reposado, que sepa de juegos de manos y de dedos escurridizos, que acaricie sus piernas y las llene de besos también, que juegue con ellas antes de colgarlas sobre sus hombros para luego entonces la salude desde adentro y la haga llover.
 
Se pide también le guste el sabor de la cerveza con limón y sal, pues tendrá que beberla de vez en vez del cuerpo de la que suscribe con sus condimentos naturales y sus minerales manantiales.

Talla, peso, edad: dispuesta a negociar.
Inteligencia mínima promedio: indispensable.
Hombres casados, con novia, hijos, intensos o locos: favor de abstenerse.
Nivel de compromiso: mejor seamos amigos.

.
.

 .... me convierto en máquina de escribir

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Llamo por lo del anuncio. Estuve haciéndole unas chambas y quedó muy satisfecha, cubro (totalmente) el área de trabajo. Estoy seguro que quedará feliz con el trabajo. Quedo a la espera.
Román ha dicho que…
dos cosas:
Uno: Intenso (recupero o renuevo la ironía)

Dos: habría que redefinir la inteligencia en un contexto social actualizado.. digo.. pa eso de las pendejadas :)

Entradas populares de este blog

::: Masoquismo

Para qué decimos la verdad, si cuando la decimos no nos creen? por eso terminamos mintiendo y creyendo que eso es lo mejor.... porque de cualquier manera la verdad termina siendo mentira y la mentira la verdad, ... al menos la que queremos escuchar. Aún cuando esa "verdad" no sea la que nos hace mas felices. (..)

::: xXxXxXxXx

Cosa más rara como me siento hoy Polipolar [me robo su termino esta vez] Será el fin de año? El inicio del siguiente? No puedo llamarle reflexión porque estaría mintiendo Tampoco introspección En realidad no estoy llegando a ninguna conclusion en concreto Solo es, que me veo reflejada y no veo nada o veo tantos reflejos divergentes Es el tiempo, es el viento Soy YO ..

Remordimientos

Era de noche y habia muchos mosquitos rondando su piel. ¿Será el calor que despide el cuerpo? Estaba harta de los zumbidos atropellantes, del cosquilleo que causa su revuelo, de la comezón insesante. Pasaban volando y estiraba la mano (distraida por las teclas de su lap) para atraparlos, nada de nada. Uno, dos, tres, cuatro..... Zaz!!! Por fin uno. Zuuuuuuuuummmmm, puff, cayó sobre el teclado. -Chale y aparte de todo se viene a embarrar sobre mi lap, cuando la cierre manchara mi pantalla... Pasa la mano para sacarlo del escenario y... Ups, no era un maldito mosquito, era una pobre y tímida polillita agonizando por ser víctima del maldito juego de la vida que la hizo parecerse (no tanto en realidad) a un molesto mosquito y ponerla justo frente a una desquiciada intolerante a los zumbidos y rascones. Yo pensé al saber de la historia: -Mátala, no la hagas rogarte que lo hagas, de cualquier manera ya la lastimaste suficiente como para no poder continuar. Ví en sus ojos esa culpa de saber s...