Ir al contenido principal

::: Salvajismos en mi perversión

.

.

Voy a limpiarme la nariz con tus húmedos y ya perfumados calzones,

voy a llenarlos de tus mocos vaginales que he hecho mios;

he respirado tanto de ellos y tengo la boca tan llena de ti,

que el no llevar a cabo tal acción, me llevaría al suicidio.



He de saludar a tus amigas y llenar sus mejillas de tu sudor,

verán residuos blancos, secos y quebradizos de tu venida pronunciada en los pelos de mi rostro,

que serán testigos olfativos de tu hedor

y sabrán por la sonrisa en mi cara, que acabamos de hacer el amor.



A lo largo de la tarde, oleré mis dedos y cerraré los ojos,

inflaré mi pecho como pavorreal de suspirar por tu cuerpo delicioso otra vez.

Y lavaré mis dientes con los cristales salinos de tu pasión,

escaldaré mi lengua con lo rasposo de tus axilas afrancesadas y remataré con tu culo erizado y escalofriante.



Soy culpable de los pensamientos mas calientes,

de tu sonrojar irritada,

de lo hinchado de tus laVios

y de esas arcas de dientes a lo largo y ancho de tu cuello.



Soy víctima de esas piernas contorneadas,

de esas nalgas pronunciadas;

de tus brazos sujetando mis piernas levantadas,

mientras montas mis montes venusinos.



Soy cómplice de tu silencio fulminante,

acompañando el último respiro orgásmico.

y de ese temblor que no es más que el preludio

al espasmo prolongado que atrapa mis dedos … o mi lengua entre tus labios deliciosos.



Soy verdugo de tus besos y los condeno a ser solo de mi boca,

que aunque besen otros labios, otros cuerpos,

ninguno retendrá con su lengua:

deseos salvajes de tus indebidas perversiones.

.


.


Comentarios

Entradas populares de este blog

::: Masoquismo

Para qué decimos la verdad, si cuando la decimos no nos creen? por eso terminamos mintiendo y creyendo que eso es lo mejor.... porque de cualquier manera la verdad termina siendo mentira y la mentira la verdad, ... al menos la que queremos escuchar. Aún cuando esa "verdad" no sea la que nos hace mas felices. (..)

Aprendiendo a colorear

Mi mamá me enseñó a dibujar. Ella me enseñó que la mejor forma de no salirme de la línea es marcando primero toda la orilla de manera gruesa y después rellenar del centro hacia afuera de la figura, el marco interno dibujado primero evitaría que me saliera del contorno original. También me enseñó a colorear con pollito de colores, tomaba un cúter o navaja de las de rasurar de mi papá y rallaba el grafito de los lápices de colores haciendo polvito con el que después con ayuda de su dedo, un papel o algodón, tallaría sobre el papel para colorear tan lindo que parecieran nubes esparcidas por la hoja. Me explicó que la mejor forma de dejar un dibujo lindo era coloreando siempre en la misma dirección. Si primero dibujaba de arriba hacia abajo y después de derecha a izquierda y después en círculos, mis dibujos siempre terminarían rayoneados como "de kinder" y ella sabía que yo podía hacerlo mejor.  Por si no fuese suficiente, me  enseñó también a difuminar mis colorea...