Ir al contenido principal

Entradas

::: Monólogo

. . Que si soy una romántica? Mil veces respondí: obvio que no!! Pensar en sueños rosas me daba comezón y la nariz fruncida era un acto reflejo inevitable. La pareja ideal? El hombre de mi vida? Un amor para siempre? Que tontería, eso sólo pasa en las novelas de la tele y eso es para mujeres pendejas sin cerebro, perdón pero yo si estudié. El amor para siempre no existe, la fidelidad entre dos es sólo un cliché, lo de ser «la mujer de alguien» es para mujeres sumisas y sin aspiraciones, yo soy mucho más que eso, yo no necesito de un hombre para vivir, no necesito que nadie me mantenga, a quién deber explicaciones o peor aún pedir permiso, alguien que se crea dueño de mi tiempo y de mi vida. No, yo soy una mujer libre y feliz, completamente independiente, con sueños que convierto en realidades y que me llevarán lejos por el mundo, seré un ejemplo de mujer exitosa y soberana, de grandes logros, auténtica, loca, apasionada y nuevamente libre y feliz. Es que, de verdad, piénsalo:...

:: Llueve demasiado

. . Es increíble cuanta lluvia está cayendo en éstos días, temo quedar sumergido por ahí, quizás rumbo a la casa después de un día duro de trabajo y estrés, quizás alcanzado por los ríos desbordados de la ciudad. Los ríos, vaya maravilla que son esos ríos, vaya ímpetu suyo de no querer desaparecer aún y cuando los hombres se han aferrado a encerrarlos en tuberías. Si he de quedar sumergido, ojalá sea por uno de esos atrevidos y necios ríos, al menos eso pienso cuando los charcos profundos de la lluvia alcanzan mis pies y los empapan. Hoy voy caminando, no quise manejar. Necesitaba despejar mi mente y olvidarme de la presión de está ciudad, suficiente tengo con tu recuerdo alucinante que no me suelta, como para atormentar más a mi mente con el tráfico por hoy. Decidí tomar la calle 9, esa que sale al parque central. La calle está sola, supongo que la gente le teme a la lluvia, a mojarse, a enfriarse y caer en resfriado, qué se yo. Para mi es el momento ideal, camino bajo la lluvi...

::: Massage

Se sentía realmente tensa, necesitaba relajarse. Buscó en la web bajo el tema de massage. La red (inteligente como solo ella), le sugirió los lugares de masajes y spa más cercanos a su ubicación. Como es usual en ella, para qué ir tan cerca, cuando puedo disfrutar del camino yendo un poco más allá. Tomó nota de la ubicación y salió al encuentro del lugar que se anunciaba con: masaje de relación, manos exquisitas y espléndida ambientación.  Llegó al lugar, música de sinfonías armonizaban la estancia. Una vez entrado en la habitación de masajes, s e preparó: retiró sus prendas como parte del ritual. Música de violines acompañaban el suceso. Ella llevaba un vestido ligero de algodón, escotado por delante y por detrás, sin mangas, dejando ver sus hombros blancos. Deslizó suavemente los tirantes por encima de sus hombros, y estos resbalaron sin impedimento alguno hasta caer detenidos en su cintura, sus caderas no lo dejaban continuar su camino al suelo. Con u...

Aprendiendo a colorear

Mi mamá me enseñó a dibujar. Ella me enseñó que la mejor forma de no salirme de la línea es marcando primero toda la orilla de manera gruesa y después rellenar del centro hacia afuera de la figura, el marco interno dibujado primero evitaría que me saliera del contorno original. También me enseñó a colorear con pollito de colores, tomaba un cúter o navaja de las de rasurar de mi papá y rallaba el grafito de los lápices de colores haciendo polvito con el que después con ayuda de su dedo, un papel o algodón, tallaría sobre el papel para colorear tan lindo que parecieran nubes esparcidas por la hoja. Me explicó que la mejor forma de dejar un dibujo lindo era coloreando siempre en la misma dirección. Si primero dibujaba de arriba hacia abajo y después de derecha a izquierda y después en círculos, mis dibujos siempre terminarían rayoneados como "de kinder" y ella sabía que yo podía hacerlo mejor.  Por si no fuese suficiente, me  enseñó también a difuminar mis colorea...

Anoche soñé contigo

Anoche soñé contigo, estabamos en casa. No recuerdo el color de la pared, el tipo de piso o los muebles que teníamos; lo que si recuerdo claramente es que llegabas de la calle con papá, yo estaba en casa. Cuando los vi entrar estaba tan sorprendida, verte entrar por esa puerta tan... normal, tan sana, tan feliz. Te dije emocionada: mamá, estás aqui!! Y volteaste a verme sonriendo y me dijiste: si, aquí estoy. - Pero...?? De verdad?? Puedo abrazarte?? - Ven Y me extendiste tus brazos, cortitos como tu, con tus manos pequeñitas. Veía tu amor saliendo en tu mirada como siempre que te acercabas a mi para abrazarme, feliz de hacerlo. Y cuando estabamos cerca te pregunté: - Pero, que pasó? - Ya estoy aquí, todo fue un mal sueño. Y me abrazaste. Yo no podía creerlo, cómo podía ser posible? Y todo lo que habíamos pasado? Todo eso? Seguro estoy soñando, pensé. Si es verdad que estoy soñan...

Semanario

Te lloré literalmente hasta cansarme, Te lloré literalmente hasta dolerme el alma, Te lloré literalmente hasta quedarme sin lágrimas, hasta quemarme la piel, hasta dolerme el cuerpo entero, hasta trabarse mi quijada, hasta que los ojos se cerraran de hinchazón, hasta  quedarme dormida, hasta que las palabras se agotaron, hasta acabarme el papel, hasta acabarme la pluma, hasta sentirme vacía, hasta no tener con que llorar. Te he llorado días enteros y te he visto por doquier. La casa, el auto, la calle, las personas, las frases, los lugares, las películas, los momentos, mi familia; todo me recuerda a ti. - Cuánto tiempo le lloraste a tu mamá? - Su partida siempre va a doler, solo que eventualmente dejarás de llorar cuando pienses en ella. Con el tiempo tus recuerdos dejarán de estar llenos de lágrimas y comenzarás a recordarla con felicidad. No tengo idea cuánto tiempo más te he de llorar, muy prob...

The sweet love between the moon and the deep blue sea

La Luna ha estado ahí por tantos años, tantos que ha perdido la cuenta muchas veces. A la distancia ha conseguido hacer algunos amigos, asteroides, estrellas, planetas. Uno en especial desde el inicio le llamó, uno de un color inigualable, de una fuerza imposible y un carácter tormentoso y suave a la vez. Conoce muchas de sus caras, las ha recorrido todas una y otra vez. La Luna lo mira, lo sueña, ha deseado repetidamente tocarle, sentirle recorrer cada cráter de su superficie, lo imagina penetrando hasta lo mas profundo de sus cavernas lunares, humedeciendo sus tierras, escurriendo como ríos por doquier. Sueña con amarle eternamente y un día poder ser poseída por sus aguas. El Mar, profundo como los ojos huecos e infinitos de Medusa, también sabe que la Luna está ahí: arriba, mirándole sin cansancio ni reclamo. Piensa que ella tiene el brillo mas hermoso que jamás ha visto. El Mar se esfuerza, se evapora bu...